La Capilla Luterana ha estado profundamente ligada a la historia de nuestro Colegio y de la comunidad alemana de Villarrica. Tras ser desarmada en 2017, su torre, órgano y mobiliario fueron resguardados a la espera de un nuevo lugar.
Hoy damos un nuevo paso para reconstruir este espacio, rescatar su historia y proyectarlo hacia las nuevas generaciones, no solo como lugar de encuentro espiritual, sino también como un espacio abierto a actividades culturales y comunitarias.
Una historia que comenzó hace décadas y que hoy volvemos a construir juntos.
RESEÑA HISTÓRICA: CAPILLA LUTERANA Y COLEGIO ALEMÁN
1952: Tras la muerte de su hija Amelei, la Sra. Elena Schilling de Wagner decide construir una capilla en su memoria. El objetivo es que la construcción sirva también para celebrar cultos durante los meses de verano, época en la que ella reside en su Fundo Flor del Lago, invitando para ello a pastores luteranos de todo Chile, quienes se alojan en la casa colindante.
En aquellos años, Villarrica es solo un pueblo pequeño y rústico, conectado por la línea del tren con Loncoche y con una precaria conectividad hacia Temuco. La Iglesia Luterana ya se había instalado en la Araucanía 50 años antes, acompañando a los colonos de norte a sur e iniciando los cultos en Ercilla y Victoria, hasta establecerse con un templo en Temuco en 1907.
1914: Los colonos de Quilaco, cerca de Pucón, fundan el “Deutsch Evangelischen Schulverein», origen del actual Colegio Alemán (CA) de Villarrica. Estos inmigrantes, preocupados por mantener su idioma y religión, reciben esporádicamente los servicios religiosos de pastores que viajan desde Temuco en tren y a caballo para atender a las familias en sus propias casas durante las décadas de 1930 y 1940. Por ello, la iniciativa de construir una capilla en Villarrica representa un gran progreso, siendo muy bienvenida por la colonia alemana residente.
Debido a que en ese tiempo la conexión con su campo se realiza solo a través de barcos de vapor que atracan en el antiguo puerto de Villarrica (en la calle Anfión Muñoz), la Sra. Elena compra un sitio de 3.384 m² a Don Egon Berkhoff para concretar su proyecto. Don Ernesto Wagner regala la madera necesaria y Don Carlos Weber supervisa la construcción.
Esta armónica colaboración permite levantar la pequeña iglesia. Tras confeccionar los bancos de mañío en el fundo y encargar los vitrales a Alemania, la Sra. Elena aporta el Cristo del Sr. Haindl de Augsburgo y recibe el órgano como regalo especial del Sr. Rodenstock.
1959: El 11 de enero se celebra el culto inaugural con los bautizos de Rasha Docmac y Hermann Berkhoff. Desde entonces, la iglesia se ocupa en verano para cultos, bautizos, matrimonios y funerales de familias alemanas y luteranas.
1963: El Colegio Alemán ubicado en Pucón se incendia y se reduce a cenizas. Don Ernesto Wagner Schilling, entonces presidente del directorio del colegio (el cual se había trasladado recientemente a Villarrica a un edificio arrendado), decide donar una parte del sitio de la iglesia (1.684 m²) para iniciar la construcción del nuevo establecimiento.
1968: Se inaugura la construcción del nuevo colegio en la calle Anfión Muñoz, contando inicialmente con seis salas de clases.
A comienzos de los años 70 ante la inseguridad institucional y las expropiaciones, la familia Wagner decide traspasar todo el sitio de Anfión Muñoz a la Sociedad Germana de Educación, Cultura y Beneficencia Lago Villarrica, incluyendo la capilla y la casa, unificando así los roles. A partir de esta fecha, el colegio asume el cuidado y mantenimiento de la iglesia y su casa. Durante varios años no se realizan cultos regulares y la casa es utilizada como residencia por los profesores de alemán y para clases especiales.
Años 80 y 90: El crecimiento sostenido del colegio obliga a ampliar su infraestructura. Se logra construir el Kindergarten y salas para los ciclos completos de educación básica y media en el terreno de Anfión Muñoz.
1998: Se inicia la búsqueda de un nuevo sitio fuera de la ciudad para construir, finalmente, un gimnasio propio y un colegio moderno en un terreno de mayor envergadura.
2001: Se recibe la generosa donación del terreno “Los Guindos” por parte de Don Rafael Celume Sakaan y comienza la planificación del nuevo colegio.
2004: Se inaugura el nuevo gimnasio de 1.535 m². Se acuerda continuar la construcción en etapas, según las posibilidades financieras. En las asambleas se aborda la venta del inmueble de Anfión Muñoz para financiar la obra, siempre bajo el compromiso de reconstruir la capilla en Los Guindos.
2008: Se inaugura el edificio del Kindergarten con 612 m².
2012: En asamblea extraordinaria, se acuerda tasar el colegio y el sitio completo de Anfión Muñoz, encargando a una corredora la oferta del inmueble a un precio predeterminado.
2013: Se inicia la construcción en Los Guindos.
2016: Se inauguran las salas de enseñanza media (1.313 m²), aún sin haber concretado la venta del antiguo colegio.
Enero 2017: Se logra vender todo el inmueble de Anfión Muñoz a la Universidad Católica a un precio conveniente y con excelentes condiciones de entrega, incluyendo el sitio de la capilla.
Septiembre 2017: Se desarma la capilla resguardando su torre, órgano y mobiliario, a la espera de un nuevo emplazamiento.
2018: Se inicia la totalidad de la actividad escolar en el nuevo colegio de Los Guindos.
2023: Se compra el sitio frente al colegio y se asigna un espacio para reconstruir la capilla, cumpliendo así el acuerdo y retribuyendo parte del aporte monetario obtenido por la venta de su sitio original.
2024: En asamblea general, se solicita formar una comisión para elaborar el anteproyecto de una capilla que rescate su historia y características. El espacio servirá para cultos mensuales luteranos y servicios ecuménicos, incluyendo además un área multifuncional para uso de la comunidad escolar en exposiciones, conciertos, charlas y actividades culturales y espirituales.
2025: En asamblea extraordinaria, se aprueba el presupuesto preliminar para la construcción de 250 m² y se avanza en la ejecución de la tarea.

