Hoy compartimos un grato desayuno junto a nuestros estudiantes que participaron en el intercambio en Alemania durante este verano.
Fue una instancia de conversación y reflexión, donde pudieron revivir sus experiencias, compartir aprendizajes y anécdotas, y reflexionar sobre los desafíos, la adaptación cultural y el crecimiento personal vivido durante su estadía.
Estos espacios fortalecen la comunidad escolar y permiten valorar el intercambio como una experiencia transformadora, que amplía horizontes y deja huellas significativas en cada estudiante




